Cómo hacer un buen diseño de tu casa

¿Estás contento con tu casa actual? ¿Te parece cómoda la distribución? ¿es funcional? ¿acogedora? ¿o crees que hay cosas que se podrían mejorar?

Tu casa puede ser realmente tu hogar, un espacio en el que te recargas de energía y con unos espacios distribuidos de la forma más armónica y funcional. Donde sea un placer vivir.

O puede ser simplemente un espacio lleno de muebles donde pasas parte de tu vida.

Si estás pensando en cambiar de casa o incluso construirla, es muy importante dedicar el tiempo suficiente al diseño.

Después de todo vas a invertir una gran energía, tiempo, dinero en tu casa, ¿no merece la pena hacerla lo mejor posible?

Y así conseguir una casa que sea un hogar, adaptado a ti.

Hoy quiero que pongas atención en esa parte importante del diseño.

Sabiendo que hay otros muchos factores que influirán en el diseño y que comentaremos en otro momento (presupuesto, ecología, autosuficiencia, tiempo disponible, etc)

Ahora nos centramos en…

¿CUÁLES SON TUS NECESIDADES?

Antes de plantearte qué arquitecto (o tal vez tú mismo) diseñará tu casa, es imprescindible que tú sepas identificar tus necesidades antes de empezar a diseñar.

Por supuesto si encuentras un buen arquitecto, puede ser de gran ayuda.

Pero no vale cualquier arquitecto, es importante que tenga las capacidades suficientes para ponerse en tu piel y saber cuáles son tus necesidades, para luego trasladarlas a espacios.

Y que no diseñe tu casa guiado por sus creencias sin tener en cuenta para quién es la casa.

Si vas a prescindir de arquitecto porque quieres construir algo muy pequeño y sencillo, con mayor razón necesitas hacer un buen ejercicio de análisis de tus necesidades.

Cada una tenemos una vida diferente y por eso cada casa debería ser diferente.

Tú quieres un hogar y conseguirlo puede suponer mucha energía, por eso merece la pena empezar con buen pie.

Me apena enormemente ver casas que son poco funcionales, incómodas, poco acogedoras (además de ser contaminantes, poco eficientes y un largo etc) simplemente por desconocimiento.

Cuando con el mismo esfuerzo se podían haber evitado todos esos errores.

Hoy quiero que hagas una reflexión que te ayude a conseguir ese hogar.

Vamos a centrarnos en los espacios para que puedas empezar con unos bocetos de prediseño.

Luego podrás profundizar teniendo en cuenta otros aspectos fundamentales como son el diseño bioclimático, el presupuesto y otros.

Hay una serie de aspectos fundamentales, de los que ya te hablamos en este artículo sobre prediseño. Si no lo has leido, te invitamos a visitarlo primero.

ZONAS DE LA CASA

Empecemos con los espacios. Normalmente en una casa (de esta cultura) encontrarás zonas más privadas (dormitorios, baño) y zonas más abiertas (cocina, salón…).

En este plano puedes ver en verde delimitadas las zonas más “públicas”, es decir, las zonas que sí abres a las visitas y en rojo las zonas privadas.

Te muestro esto para que vayas distinguiendo de forma más amplia. Y a partir de aquí, entrar en detalle en cada zona.

Antes de ponerte a pensar en cómo dividir esas zonas, tal y como se suele hacer en las casas convencionales, piensa en tus actividades cotidianas. (Si son varias personas, estaría bien revisarlo en común, o al menos, ten cuenta sus necesidades).

TE INVITO A HACER UN EJERCICIO

Ahora solo piensa en cada actividad y en cómo las realizas. No en espacios separados, sino en cada una de las actividades. Mira cada una de ellas y siente qué es lo que se adecúa a ti.

No se trata de entrar en las medidas, sino en un acercamiento a los espacios para ir organizándolos y acercándote a la casa que necesitas.

Estamos en una fase de bocetos sin medidas definidas.

Empezamos con el sueño. Dormir. ¿En qué espacio te gusta dormir? ¿Te gusta dormir solo? ¿compartir el espacio?

En cada cultura se duerme de formas muy diferentes, desde compartir esterillas en el suelo toda la tribu o la familia, incluso en el espacio que usan en común por el día (como los japoneses o los africanos), hasta tener cada persona una habitación separada. (Y lo cierto es que eso puede tener una repercusión en cómo somos de individualistas en nuestra sociedad).

Pensando solo en lo que son las horas de sueño, plantéate cómo te sientes más a gusto, y también cómo te sentirías en las otras situaciones y por qué. Más que nada por no decidir desde la inercia sin plantearte otras formas.

Depende de cuánto, cómo y qué cocines y también de dónde te guste comer. Por lo que podrás diseñar tu cocina de varias formas. Desde luego, si te gusta cocinar fritos o peces, te aconsejo hacer una cocina aparte y que se pueda cerrar.

Podrás separarla de la zona de estar y comer.

Podrás hacerla en un único espacio.

O soluciones intermedias.

En la cocina la funcionalidad es muy importante, es una zona de trabajo. Si no está bien organizada, vas a perder mucho tiempo cada día dando vueltas innecesarias.

Además, plantéate cuánto espacio necesitas para comer, tamaño de la mesa de uso diario. Si quieres poner una mesa que se puede ampliar, etc.

Para todo esto calcula el espacio, en función de esos muebles.

Siempre es mejor que hacerlo al revés.

Para cada actividad, piensa en el mobiliario y el espacio necesario.

Varias de estas actividades podrían compartir espacio. O no.

Dependerá de tus preferencias, y por supuesto de otros factores que más adelante considerarás también (tu presupuesto, tiempo, energía, etc).

Te repito que no se trata de entrar a medir sino de organizar tu espacio.

También es importante ahora ver cómo se relacionan estos espacios.

La circulación entre ellos y dentro de ellos es algo que no se suele tener muy en cuenta y que vas a usar continuamente cada día.

Podemos tratar este tema en otro post.

AMPLIACIONES

Es interesante también que tu casa tenga cierta flexibilidad y que pueda adaptarse a los cambios que pueda haber en tu vida en un futuro.

Ver por dónde podrías ampliar más adelante si lo necesitas.

Y de qué forma ampliar.

Dejar esa posibilidad abierta.

Como el tema de las ampliaciones es todo un mundo y hay mucho interés, también hablaremos en otro post de ello.

¿QUÉ TE FALTA EN TU CASA ACTUAL?

Después de haber hecho este ejercicio, y con lo que hayas ido observando, echa un vistazo a tu casa actual y mira con qué cuenta que encaje con tus necesidades y qué puede faltar.

Y sobre todo ¿cómo puedes mejorar ese aspecto?
Ahora es el momento de solucionarlo.

Este ejercicio es muy necesario y puede ayudarte a definir más claramente la casa que necesitas.

Por: Rubén y Patricia / Taller Karuna